EcoHabitar_Vivienda sostenible de adobe

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En el artículo publicado en EcoHabitar Nº 57 esta primavera (2018), los arquitectos de esta vivienda, Pedro Bel e Ignacio Abad, exponen las claves del proyecto y su ejecución en c/Marte 55 de Zaragoza
La imagen de pobreza que culturalmente se atribuye al adobe -barro y paja moldeados y secados al sol- se revela, en este caso, con la elegancia y distinción de un delicado equilibrio como resultado de una respuesta innovadora sustentada por los múltiples beneficios que añaden valor a esta vivienda de nueva planta en el hábitat urbano: eficiencia energética, diseño pasivo, materialidad sostenible, ámbito social y económico…

Breves apuntes sobre el artículo:

Tras un estudio detallado que nos permitió descubrir cuales eran las verdaderas necesidades de la familia, introducimos una estructura espacial para favorecer un movimiento fluido desde los espacios más expuestos a los más íntimos, al conectarlos entre sí sin barreras al desplazamiento o a la vista (eliminando puertas o pasillos). De esta manera, el libre discurrir de sus moradores por los distintos microclimas interiores favorece la adaptación de los usos (descansar, pintar, intimar, cenar con vecinos, aprovechar el sol de invierno, el frescor en verano, leer, comer, soñar…) a la fluctuación de los ciclos diurnos o estacionales.

Los materiales caracterizan la posibilidad de apropiación de las distintas zonas, usando la tierra para matizar los lugares frescos, resguardados y estáticos; más íntimos. En contraposición, el uso de vidrio y madera se destina a los espacios de conexión, más luminosos, dinámicos y permeables al exterior; más expansivos.

La respuesta a la ciudad ofrece un matiz sugerente que reivindica el uso del adobe como material contemporáneo de construcción, y revela el carácter dual de la apropiación del espacio interior, al conformar dos cuerpos muy diferentes: uno denso abovedado (que convoca a la intimidad y a conectar con la tierra, propiciando movimientos lentos), y otro más poroso, abierto y luminoso (que acerca la luz y el exterior, y los retiene dentro favoreciendo una ocupación más dinámica). Los huecos responden al clima y a la función, pequeños al norte y muy grandes al sur. La estética blanca y limpia al exterior, con la utilización de parras como elemento de sombreo interior, evoca a los orígenes andaluces y extremeños del barrio. El gran portón elevable de la fachada principal diluye el límite de la propiedad y permite que, en ocasiones, la vivienda participe abiertamente de la calle posibilitando actividades sociales del barrio como fueron las cenas de vecinos o “tomar la fresca” en las noches de verano…

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Imagen de la vivienda desde la calle

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